Nuevas tendencias en garantías crediticias.


La presente información es producto del procesamiento de miles de informes de dominios que realiza Serinco para distintas entidades financieras en todo el país desde 1979, generalmente es solicitada por las áreas de créditos de banca empresa al momento de originar un crédito, dentro de los requerimientos de los bancos están los avales o garantías personales que se solicitan a los cliente (PYMES), estos son presentados ante los registros de la propiedad inmueble o automotor de la provincia que correspondiere según su ubicación, una vez emitida la respuesta por parte del registro se procede a la digitalizado, evaluación y carga en la base de datos.

Como resultado de estas verificaciones se detectó en el 2015 que el 27% de las garantías posee algún tipo de gravamen y/o restricción, solo el 73% de los avales son tenidos en cuenta para cerrar operaciones. Por declaración jurada que firman los solicitantes del crédito estos tienen la obligación de informar cualquier cambio que hubiere legalmente sobre el bien, a pesar de esto, cuando el banco al año de la originación del crédito vuelve a controlar las garantías se encuentra con que el 10% posee alguna irregularidad (Gravámenes y/o restricciones o cambios de titularidad).

Durante el periodo 1990 / 95 el indicador de garantías observadas estaba en el 16% aproximadamente, del 96 hasta el 2000 llego a valores del 24%, como consecuencia de la crisis desatada en el 2001/2002 este ratio se elevó bruscamente hasta llegar a valores del 37%, aumentando significativamente las inscripción de bien de familia, embargos, ventas, transferencia de titularidad, etc., a partir del 2006 con la recuperación de los mercados se produce un punto de inflexión, lentamente los indicadores van llegando a valores cercanos a los años 90, la disminución básicamente estuvo en el proceso de desendeudamiento de las empresas, reduciéndose significativamente el stock de inmuebles hipotecados.