Onda seguro - Inspecciones: saber para no perder


Fuente: Onda Seguro - Newsletter - 10/11/16

Fecha: Jueves 10 de Noviembre de 2016

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No es un secreto que toda actividad tiene implícito un nivel de riesgo o amenaza. La gran incógnita es: ¿se puede medir? Sí, el riesgo se mide de acuerdo a resultados positivos o negativos. 

Existen ciertos tipos de riesgos más simples de mensurar que otros y hay múltiples maneras de cuantificarlos. Cuando finalmente en una empresa se midieron estos riesgos, se suele caer en una sensación de seguridad. La pregunta es: ¿esta sensación de seguridad es real? ¿Estas mismas compañías tienen la capacidad de encontrar los factores de riesgo de sus propios negocios? Generalmente no y para ello es necesaria la visión de un consultor externo que trabaje de manera objetiva y minuciosa. 

Lo realmente importante a destacar son las razones por las cuales un determinado riesgo tiene ciertos comportamientos. Con las inspecciones que realizamos, aprendimos a medir los puntos críticos, a encontrar los determinantes de cada ítem analizado. El problema es que estos determinantes no son siempre los mismos y que tienden a cambiar con el tiempo y de una situación a otra. Aprender acerca de los determinantes de un factor crítico ayuda a comprender el comportamiento de los factores que afectan la actividad. 

Cuando los sucesos alcanzados por un riesgo afectan la operatoria de una empresa, es más necesario tenerlos bajo control. Esto se vuelve más crítico en la industria del seguro, en la cual el negocio es básicamente administrar riesgos. 

Tenemos de referencia hechos pasados en la Argentina, que se hubieran podido evitar si se hubiese realizado un correcto análisis de prevención. ¿De qué manera? Con una inspección acorde o con una mirada de un ente ajeno a la actividad diaria. En estos casos resulta muy gráfico dar ejemplos. 

La maderera 

Cuando fuimos a inspeccionar el área de depósito hubo una circunstancia que nos llamó la atención: El extintor estaba colocado detrás de toda la mercadería. De esa manera los bloques de madera que estaban almacenados tapaban el acceso al extintor. Y nos preguntamos: ¿qué pasaría si llegase a ocurrir un hecho siniestral y esta situación continuara manejándose de esta manera? Al no tener este elemento a la mano, el nivel de accidentalidad es alto. Si bien parece una situación menor, de no haberse tenido en cuenta puede resultar muy riesgosa. Son cuestiones primordiales que se deben controlar para mitigar los riesgos. 

Las obras en construcción 

También podemos citar casos en los cuales inspeccionamos obras donde notamos que las medidas de seguridad eran muy precarias, como lo fue una obra que relevamos hace poco tiempo en la ciudad de Mar del Plata. Se trataba de la construcción de un edificio conformado por subsuelo con cocheras, planta baja y tres pisos con unidades funcionales. Puntualmente, la inspección que se realizó en su momento estaba destinada a una cobertura de responsabilidad civil. 

La etapa en la que se encontraba la construcción era la inicial, se estaban realizando los primeros trabajos de excavación. El análisis que llevamos a cabo con la inspección nos arrojó que el nivel de exposición del riesgo era alto, ya que la obra no presentaba trabajos de submuración. En la construcción de edificios, como en la mayoría de los casos, las bases o cimientos son la parte primordial para obtener una construcción estable. Estas bases deben ir acompañadas de los llamados trabajos de submuración. La submuración se tiene que llevar a cabo no sólo para evitar daños a las viviendas linderas y paredes medianeras, sino también en cuidado de quienes trabajan en estas bases. El no cumplimiento de las normas de ejecución de esta etapa pone en peligro las edificaciones linderas y también la integridad física de sus ocupantes, trabajadores y transeúntes. 

¿Son situaciones que se pueden evitar? Sí, ya que son riesgos que se pueden atenuar y controlar. Muchas veces cuando se dejan pasar estos factores de riesgos no solamente estamos hablando de una situación de pérdida para la empresa o de daños materiales. También está en juego la vida de las personas que, realizando los controles preliminares correspondientes, se pueden preservar. 

Los errores u omisiones más frecuentes que evidenciamos al realizar inspecciones tienen que ver con el incumplimiento de las normas de seguridad e higiene industrial HSEQ. Esto es más notorio en el interior del país, donde los controles no son tan severos. También podemos determinar que los diferentes tipos constructivos que aplican en determinadas zonas no son los adecuados en relación a su terreno. En cuanto al rubro de la construcción, suele pasar que en muchas ocasiones no contemplan un plan de mantenimiento de prevención de accidentes. Este tipo de cosas se evidencian más en empresas que no cuentan con una certificación de calidad, cuestión que no sucede en las compañías que si la poseen, pues tienen todos estos aspectos cubiertos por las diferentes normas que las rigen. En este punto, como inspectores, tenemos por objeto realizar una evaluación en forma ocular y con toma fotográfica donde se detalle aquellos aspectos relevantes como lo son riesgos de incendio, robo, responsabilidad civil y aliados a la prevención de accidentes. 

De ahí la importancia de realizar una correcta inspección previa a la suscripción de una póliza. Es fundamental que las compañías tomen conciencia del grado de prioridad y claridad de los riesgos que se van a asumir y aquellos que se van a arrastrar. Esto permite la identificación y la determinación de medidas suficientes a tomar para evitar en lo posible un hecho no deseado o inesperado. 

Nota escrita por Mónica Fonseca, coordinadora del Area de Negocios de Serinco. Su mail es monicafonseca@serinco.com.ar.