¿Cómo afectan las inundaciones en los campos argentinos?


Fecha: 23 de Febrero de 2017

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En SERINCO hemos realizado un balance de cómo se ven afectados los campos en nuestro país a raíz de los temporales que se han presentado, destacando que se trata de fenómenos naturales que no se pueden controlar.

Con nuestra cobertura nacional, tenemos posibilidad de identificar algunas zonas críticas del país, las cuales se han visto afectadas por estos avatares climáticos.

En la Provincia de Buenos Aires, en los partidos de Pergamino, Colón, Rojas y Salto, se ha observado que debido a las inundaciones ocurridas recientemente, los productores agrícolas se han visto afectados en su cosecha de maíz, que es lo que más se cultiva en estas localidades, la cual se estimaba entre febrero y marzo.

En cuanto a los terrenos urbanos las zonas más afectadas son las que se ubican junto a la ribera del arroyo de Pergamino, si bien estos sectores se encuentran densamente poblados se han visto afectados varios emprendimientos constructivos del sector. Podemos estimar que los valores en los inmuebles rurales no se van a ver sumamente afectados, no van a tener mayor variación ya que en su mayoría son cañadas (terrenos bajos) que se usan para pastoreo vacuno. En referencia a los inmuebles urbanos que han sufrido esta catástrofe, la cotización decrece, pero se estima que con el correr del tiempo se recompone el valor. Esto se estima con los antecedentes ya sucedidos en la zona. Se puede considerar que la situación se regulariza en un lapso de 10 a 15 días, siempre y cuando las lluvias cesen.
El territorio bonaerense es una enorme cubeta sedimentaria en la cual se observan tres tipos de vertientes en sus cuencas: Atlántica Directa que representa el 69%, Atlántica Indirecta que es el 11 y el 20% restante es Endorreica, lo que evidencia el carácter exorreico atlántico de la provincia (Giraut et al., 2007).

Las precipitaciones en la provincia de Buenos Aires presentan un comportamiento cíclico que se manifiesta en periodos con una disminución o con un aumento de las lluvias, lo que implica cambios en el uso del suelo. En distintas épocas se han señalado numerosas “anomalías” en lo que hace a la marcha anual de las precipitaciones. En el conocimiento de la lluvia en la región se observan dos etapas bien diferenciadas. La primera etapa, pre-científica y que llamaremos “no sistematizada”, está basada en relatos de viajeros, noticias de observación directa y percepción de fenómenos por los pobladores. La segunda, que se denomina “sistematizada”, se inicia con la creación del Servicio Meteorológico Nacional. Periodo con información no sistematizada.  El análisis de la información proveniente de la primera etapa tiene carácter muy general y es difícil en muchos casos deducir de ella la duración y gravedad de la sequía o inundación, el área abarcada y los perjuicios ocasionados. Salvedad hecha de estas limitaciones, reconocidas por los estudiosos del tema, es evidente la reiteración frecuente de situaciones críticas de tipo hídrico. Si bien se trata de información carente de precisión matemática se la puede tomar en cuenta como una contribución al conocimiento del clima de la región.

Se considera como una de las peores inundaciones la que se registró en 1980, dado que en este año llovieron 30 000 millones de litros de agua que anegaron 37 partidos bonaerenses y cubrieron cuatro millones de hectáreas.

En la provincia de Buenos Aires la presencia de eventos hidrológicos extremos de diversa severidad constituye una característica de la misma. Se puede considerar a los resultados del balance de agua en el suelo como detonante y/o calificador de los mismos.

Pero la alta presencia de valores por encima de montos considerados “umbral” implica una constante de riesgo. Se debe enfatizar que en este trabajo no se ha incluido el accionar de obras hidráulicas, ya sean de orígenes nacionales, municipales o particulares por entender que ellos escapan a la finalidad del mismo y las existentes.

El monto de las precipitaciones disminuye de este a oeste, con picos de concentración en las estaciones de otoño y primavera. 

Fuente: elaboración propia a partir de información de Recursos Hídricos de la Nación (2002). Figura 3: Áreas de drenaje de la Provincia de Buenos Aires.

En cuanto a las recientes inundaciones presentadas en la zona de Santa Fe, se han visto afectados los inmuebles rurales con pérdida de producción agrícola y de animales. 
La esperanza es poder terminar la siembra de soja de primera a finales de febrero, podría estimarse que de las 7.000.000 de has que se siembra normalmente únicamente se podrán sembrar 3.000.000, el resto quedará sin sembrar por el estado crítico en el que se encuentran las zonas rurales.

Lastimosamente se puede decir que hay un antes y un después. Un antes con trabajo, con cifras positivas, todo esto orientado para el rubro agrícola. Un después con pérdidas, la mayoría de pueblos se encuentran inundados debido a que desbordaron los ríos, adicionalmente se cortaron las rutas.

Actualmente la situación es crítica, los valores se ven afectados en decrecimiento momentáneamente, con esta acotación nos referimos a los inmuebles rurales con cercanía a arroyos y ríos. Estas cifras se recuperan al pasar los años, siempre y cuando las lluvias cesen aunque hay localidades en las cuales el fenómeno persiste por meses. En cuanto a los que se encuentran alejados de lagunas y canales se ha presentado una valorización, ya que estos inmuebles cuentan con un buen drenaje natural.

Hablando de cifras en cuanto a los valores de arrendamiento se considera que han bajado en algunas  áreas,  pero en general han subido no más de un 5% respecto al año pasado.

Confirmamos una afectación de 12.920.38 km 2, esta cifra se encuentra muy por encima de los niveles normales.

Lamentamos mucho las pérdidas que se han generado a raíz de estos fenómenos que no se pueden controlar.